Prueba este vino caliente especiado

El vino caliente condimentado no es una bebida exactamente para el verano, si bien son muchos los que aprovechan las vacaciones para escapar del calor en zonas de Europa y del resto del planeta donde se prosiguen encontrando bajas temperaturas. Es una bebida que se asocia naturalmente con el invierno, y particularmente con la navidad, en el momento en que una taza de vino caliente condimentado da calor y una sensación de paz y armonía que raras veces dan otras bebidas con alcohol.

Aunque el vino se ideó en Mesopotamia, el vino caliente y condimentado semeja haber sido una invención de los romanos, en el siglo II a.C., cuando se empezó a calentar el vino y añadirle miel, pimienta, hojas de lauro, dátiles y azafrán, entre otros muchos ingredientes. Los romanos llamaban a este vino condimentado piperatum (pimentado) y conditum (adobado). A lo largo de la Edad Media al vino caliente se le conoció como “hipocrás” (se atribuía su invención a Hipócrates), y se preparaba con miel, nuez moscada, canela, clavo, jengibre, mejorana, cardamomo, etc.

El vino caliente se enriqueció con la llegada de nuevas condimentas merced a la Senda de la Seda y otras sendas comerciales que prosiguieron abriéndose en la Edad Moderna. Durante la Edad Media fueron conocidos los vinos “picantes” de Montpellier, y múltiples siglos después, ya en la Edad Moderna, se hizo famosa una versión de vino condimentado sueco, el glögg. Ya en el siglo XIX, el vino caliente se asociaba con la navidad y en Francia se conocía simplemente como vin chaud; vino Brulé o vino Bruciato en Italia; Mulled y Hot wine en R. Unido y Glüwein en Alemania.

Ingredientes:

  • 1 litro de vino tinto dulce
  • 2 palos de canela en rama
  • 1 rodaja de naranja
  • 2 anises estrellados
  • 1 piel de media naranja
  • 2 clavos de olor
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 2 medidas de té rojo
  • Cómo preparar este vino caliente especiado:

    1. Verter la botella de vino en una olla y añadir el resto ingredientes, salvo las medidas de té.
    2. Cocinar a fuego medio, remover a fin de que se disuelva el azúcar.
    3. Calentar la bebida sin dejar que hierva.
    4. Cuando esté bien caliente retirar del fuego, añadir el té y aguardar treinta minutos.
    5. Pasar el vino por un colador, para retirar todos y cada uno de los ingredientes sólidos, y regresar a calentarlo.
    6. Servir en tazas.

    Prueba este vino caliente condimentado y recuerda que no debes dejarlo hervir, pues el vino puede perder sabor y calidad. Usa un vino tinto dulce y ligero, no hace falta un vino intenso y añejado, y puedes agregar otros ingredientes, como almendras y manzana. Siempre y en todo momento el vino que escojamos para nuestras recetas debe tener una calidad mínima. Si te ha agradado esta receta, no dejes de compartirla con tus amigos y contactos.

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